UNIVERSITÉ DE PARIS IV-SORBONNE
  Centre d'Études ibériques et latino-américaines appliquées
  C.E.I.L.A.
  

Marc GUIBLIN        
   EL SECTOR PETROLERO EN VENEZUELA: BALANCE Y PERSPECTIVAS   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El sector petrolero en Venezuela : El petróleo venezolano »  El mercado petrolero y el poder de negociación


El petróleo en Venezuela: dimensión política, geopolítica y económica
Además de iniciarse el modelo distributivo frente a un estado de atraso, de analfabetismo, de pobreza y de enfermedad, el petróleo y la renta subsiguiente deben pertenecer al pueblo venezolano para un reparto más equitativo. Ese leitmotiv de la capitalización de la renta incluyendo un capital humano se intensifica por una meta meramente social a través de la educación, la salud, la capacitación técnica, la oportunidad de ahorrar.
Cabe recordar la importancia adquirida y vital para los aliados del petróleo venezolano en la segunda guerra mundial. Ese papel desempeñado por Venezuela como abastecedor de petróleo a los países del eje democrático supone el aporte obvio de ventajas económicas y políticas para el país. Hasta 1942 Venezuela había adoptado una posición neutral sin que se descuidaran los riesgos y peligros que corrían los pozos petroleros de tal forma que se fomentó una defensa estratégica militar (vigilancia en los campos petrolíferos contra un intento de sabotaje). La producción petrolífera está destinada a mover los aviones y las máquinas de guerra de las naciones aliadas y se vende por conducto de empresas pertenecientes a esos países. Se estima que la producción petrolera venezolana incrementó en un 50 % durante la guerra y si los Estados Unidos dieron la mayor contribución, Venezuela exportó más del 80 % de petróleo y derivados hacia Aruba, Curazao, Bonaire, luego reexportados hacia África, Asia y Europa.
En 1942 el Estado venezolano promulga el impuesto sobre la renta que empieza a tener vigencia a partir del 1° de enero de 1943 e impone la Reforma petrolera de 1943 otorgando la soberanía nacional. La regalía se incrementó al 16,2/3 % del petróleo crudo extraído.(6) Por otra parte el ejecutivo Nacional obliga a las compañías a refinar un porcentaje del petróleo en el territorio nacional y durante el gobierno del General Medina Angarita se otorgan nuevas concesiones (mecanismo de subasta). La Ley de hidrocarburos impuso gravámenes adicionales sobre la producción de petróleo por las compañías americanas e inglesas. El petróleo se utiliza como poder de negociación principalmente para intercambiar ese recurso por tecnología de punta y experiencias en materia de fuentes alternas de energía (norteamericanas). La corona británica acepta suscribir en febrero de 1942 dos tratados con Venezuela, en uno de los cuales renuncia a la Isla de Patos.(7) El suceso atiesta la importancia estratégica extraordinaria adquirida por el petróleo venezolano y se confirma también la idea de interdependencia de la política exterior de Estados Unidos y Venezuela con las ventajas que el hecho supone.(8)
Lo fundamental es que desde 1943 el Estado venezolano participa en la apropiación de parte de ese ingreso petrolero a través de una política impositiva sobre la renta de tal forma que la tasa aplicable a los beneficios netos representa un 67,7 % y que el Estado se apropia 2,33 US$ por barril a título de regalía y 7,05 US$ por concepto de impuesto sobre la renta cuando el capital petrolero obtiene una participación de unos 3,18 US$ por barril. Ese ingreso que se transforma en una verdadera renta petrolera oscila alrededor del 62 % y el 38 % sobrante es apropiado por el capital petrolero bajo la forma de ingresos extraordinarios.(9) En 1946 se obtiene la fórmula del fifty-fifty.(10)
Con la toma del poder del partido Acción Democrática en 1945 se posibilita la implantación del modelo distributivo, con el cual adquiere preponderencia por ser su promotor, menos seguido por el gobierno dictatotial (1948-1958). La renta petrolera forma parte esencial del ingreso del Estado que lo reparte a los empresarios en forma de créditos ventajosos, exención de impuestos, subsidios, transferencias. De allí a las grandes inversiones en educación y sanidad se añaden esfuerzos relevantes en cuanto a la creación de una actividad metalúrgica, petroquímica o turística y el gobierno entra de forma experimental en el negocio petrolero mediante la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), creada en 1960. Fuertemente dependiente de la exportación petrolera el país origina una estructura económica que requiere insumos y tecnología extranjera en alta proporción. El punto débil de tal propósito estriba en una burocracia ineficiente y corrupta, en un tráfico de influencias, despilfarros, provocando un incremento continuo del gasto público incontenible e incontrolable. Se crea un capitalismo no competitivo y acostumbrado a altas tasas de ganancia.
Para entender mejor la significación de la explotación petrolera para los distintos actores sociales (partidos políticos, clase trabajadora, empresariado) parece imprescindible mencionar sobre todo la relación fundamental que se establece entre la actividad petrolera - esencial en los años 1950 - y el empresariado, peculiarmente entre 1944 y 1959. Mientras el petróleo desempeña un papel en el proceso de desarrollo (imperativo) del país por las políticas petroleras del Estado, este último pierde terreno como agente productivo, cediendo espacio a la inversión privada que participa en la producción de hidrocarburos. Hemos probado que los años 1940 representan un período de transición durante el cual el petróleo se convierte en el principal resorte que mueve la sociedad y los ingresos fiscales en un eje del fomento de la actividad productiva y del aumento de la injerencia del Estado en los asuntos económicos del país.
En julio de 1944 nace una organización empresarial, Fedecámaras, llamada a estructurar las principales fuerzas vivas del país. Antes el empresariado venezolano se encontraba disperso y representado localmente y de forma fragmentada. Fedecámaras nace como un grupo de presión con miras a influir en las decisiones del Estado, abarcando diversos sectores de producción con una gama variada de grupos de interés (ganaderos, industriales, agricultores, comerciantes...). En aquel momento todavía no asimila el empresariado venezolano el petróleo como hecho fundamental para la economía puesto que es un término que no aparece en su discurso o sí de manera colateral o cuando aparecen las restricciones al petróleo importado establecidas por los Estados Unidos a finales de los años 1940 y que marcan toda la década de los años 50.(11) No sólo se acomete el desarrollo agrícola e industrial sino también se mencionan aspectos "perversos" del petróleo como cosa perniciosa, capaz de despertar en la sociedad holgazanería, corrupción, facilismo, como elemento satánico, respecto a la agricultura. Se evocan las escasas compras que las compañías hacen de productos necesarios para operar en Venezuela, se apuntalan las amenazas permanentes de restricción a la importación petrolera por parte de los EE.UU.
La política de "sembrar el petróleo" tenía la función de privilegiar a los grupos sociales dedicados a la producción, hacerlos destinatarios de la renta petrolera. Quizás se explique entonces por qué en 1946 el empresariado reclama el derecho que tenían los propietarios y municipios en participar en los beneficios de la actividad extractiva, por concepto de regalía. La nación debía retribuir con el medio por ciento de la producción al propietario del terreno. Se acusa al Estado de que obliga a los agricultores y criadores a que se resignen a recibir retribuciones que les condujeron a la miseria y a separarse de una actividad útil para la colectividad. Concretamente el tema de pago a los propietarios de la tierra aparece en las asembleas de Fedecámaras en los años 1952 y 1956 y se solicita al gobierno el 2 % de regalía tanto para los propietarios de la tierra como para los municipios.
Como fundador y organizador de Fedecámaras y líder máximo del movimiento empresarial en el período, Carlos Fleury Cuello pensaba que el petróleo tenía un sentido mientras los ingresos que proporciona se inyectan a la producción pero formaba parte de una "mala tradición" provocando el despilfarro, hacía que el empresario fuera más proclive a importar en vez de producir. Mientras tanto se habían otorgado once millones de hectáreas a las compañías para la explotación y la exploración de hidrocarburos. Queda claro que Carlos Fleury esgrime la responsabilidad de la explotación de hidrocarburos en el deterioro del campo venezolano y la desaparición de las labores agrícolas y pecuarias. Pero si la actividad petrolera es ciertamente el catalizador que desencadena una crisis en el campo venezolano no es responsable de la quiebra de la agricultura.
Los años 1940 y 1950 son notables por una ausencia de compras en el país por parte de las compañías petroleras puesto que las empresas concesionarias importan casi todo lo que necesitan para su labores productivas. Se debía importar lo que se consumía pues apenas se daban los primeros pasos en el camino de la industrialización. La dependencia del exterior era una respuesta al retraso, la autosuficiencia se explica para una industria técnicamente sofisticada en su país aún no preparado a aprovecharse de su presencia. La construcción constituye una de las ramas de la industria nacional que más temprano se beneficia de las empresas petroleras. La industria petrolera representa después del gobierno el consumidor importante individual de los productos de la industria de la construcción (refinerías de la Península de Paraguaná en 1950). Por eso se firmó un acuerdo con la Creole Petroleum Corporation para que esta empresa petrolera contratara los servicios de la construcción nacional.
Si el petróleo se consideraba como un bien con posibilidades de declinación, nuevas concesiones petroleras fueron otorgadas por el gobierno en 1956 (idea compartida por Fedecámaras). Esas concesiones debían corresponder a un instrumento de negociación por parte del gobierno para obtener mayores volúmenes de compra por parte de las compañías petroleras y permitir la adquisición en el país el mayor número de artículos necesarios para asegurar la actividad de las compañías petroleras. La creación de las primeras empresas dedicadas a servicios petroleros se estimuló precisamente por el interés de las empresas petroleras en la compra de esos artículos y la utilización de servicios venezolanos. Por eso se constituyeron en las décadas del 60 y 70 una serie de industrias privadas con miras a suplir las necesidades de las concesionarias petroleras en renglones (fabricación de grasas, de productos químicos, aditivos).
La evolución de la actividad petrolera en Venezuela ve la aparición en la administración americana de una imposición de cuota sobre las exportaciones de petróleo procedente de Venezuela. La caída de los precios y una baja de un 50 % de las exportaciones venezolanas plantean el contexto económico. 1959 representa el año de los cambios efectivos : no más concesiones y consideración de la posible participación del Estado en la actividad petrolera a través de la CVP. El combate contra las decisiones unilaterales de las transnacionales impulsó la creación de la Organización de los Productores de Petróleo (OPEP) en 1960, organización en la cual Venezuela se constituye como uno de los fundadores. En 1966 el Estado reclama a las compañías un impuesto retroactivo hasta el año 1958 y negociaciones permitieron la fijación de un precio de referencia.
En 1967 se crean sociedades mixtas (12) para la ayuda tecnológica y en lo que atañe al capital. La aplicación de reformas en la tasación sobre el ingreso da una márgen más importante al Estado. Además la aplicación de las tasas sobre las ganancias condiciona los vínculos con la administración americana que impone nuevas restricciones en la importación petrolera en su territorio. Las relaciones establecidas entre el Estado venezolano y las transnacionales entre 1904 y 1976 se destacan por una lucha por parte de la nación venezolana en pos de una participación más aguda o activa, sin enfrentamiento directo. Se trata de una constante que no puede sino retar los regímes sucesivos y las ideologías. Queda claro que la constitución de estrategias cuyo blanco es el control de la industria petrolera se orienta hacia un proceso que, como lo veremos, desembocará en la nacionalización de la industria.
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